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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://mar_en_calma.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>mar_en_calma</title><description/><link>https://mar_en_calma.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Trivialidades (1&#xAA; entrega)</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/042601-trivialidades-1-entrega-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/042601-trivialidades-1-entrega-.php</guid><description><![CDATA[Hoy no tengo ganas de hablar de nada serio... debe ser el calorcito del verano que ya se acerca, asi que escribiré sobre lo primero que se me ocurra. Esta tarde, cuando he llegado a casa no tenía muchas ganas de comer. Es extraño, porque lo único que había desayunado había sido unos pequeños croissants a las 6:15, al poco de despertarme. Supongo que la proximidad del parcial de ICM ha contribuido en parte. Así que he dejado los bártulos y me he puesto a estudiar... también esto me ha costado trabajo. He pasado casi toda la mañana en la biblioteca general repasando que si el enlace de los materiales, sus propiedades magnéticas, eléctricas, orbitales por aquí, solapamientos por allá. De solapamiento iba la cosa; la primavera vuelve a hacer estragos. Mi narcisismo ha de ser desorbitado, pero a veces me siento tan lejos del resto de las personas... Sobre las 16:00 he bajado: debía comer algo. Después de comer he encontrado un caramelo sobre su plástico extendido encima de la bancada. Aunque hasta entonces no me había dado cuenta de su existencia, llebaba allí desde antes de que yo hubiera bajado por las escaleras. Parecía recién abierto, dulce y brillante, pero yo sabía que había pasado por unas cuantas manos ya, a saber: las de mi madre, para dárselo a mi hermana, las de mi hermana para metérselo en la boca, las de su padre para devolverlo al papel cuando a la niña no le apetecía más. En efecto, el caramelo había estado rondando la cocina desde mucho antes de que yo hubiera bajado las escaleras. Me lo habría comido, sí, pero he preferido no hacerlo, por lo que pudiera pasar. Después de todo, acababa de cepillarme los dientes.]]></description><pubDate>Tue, 26 Apr 2005 17:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>Matrimonio gay</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/042302-matrimonio-gay.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/042302-matrimonio-gay.php</guid><description><![CDATA[Resulta maravillos pensar en la normalización del colectivo gay en nuestro país. Cada día son menos las barreras que separan a unos de otros y pronto llegará el momento en que las únicas que permanezcan en pie sean las ideológicas. Me hace mucha ilusión saber que ya puedo casarme con quien quiera, ya sea mujer u hombre y que legalmente se me estará permitido. Listo el papeleo, la ceremonia, el convite y los invitados. ¿Qué me queda? ¡Ah! Lo olvidaba... ¿Qué se puede hacer con una puerta cuando la llave que la abre está al otro lado? ¿Salgo por la ventana? Podría morir en el intento. No sé si vale la pena esforzarse por salir de este cuarto... ¿Qué se me ha perdido fuera? Sea lo que sea, puedo darlo por perdido y dedicarme a otros quehaceres. Divisar la comedia de la vida a través del cristal es un bonito pasatiempo.]]></description><pubDate>Sat, 23 Apr 2005 23:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>El rayo de luna (II)</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/042301-el-rayo-de-luna-ii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/042301-el-rayo-de-luna-ii-.php</guid><description><![CDATA[Sobre el Duero, que pasaba lamiendo las carcomidas y oscuras piedras de las murallas de Soria, hay un puente que conduce de la ciudad al antiguo convento de los Templarios, cuyas posesiones se exptendían a lo largo de la opuesta margen del río.<br>En la época a que nos referimos, los caballeros de la orden habían ya abandonado sus históricas fortalezas; pero aún quedaban en pie los restos de los anchos torreones de sus muros; aún se veían, como en parte se ven hoy, cubiertos de hiedras y campanillas blancas, los macizos arcos de su claustro, las prolongadas galerías ojivales de sus patios de armas, en las que suspiraba el viente con un gemido, agitando las altas yerbas.<br>En los huertos y en los jardines, cuyos senderos no hollaban hacía muchos años las plantas de los religiosos, la vegetación, abandonada de sí misma, desplegaba todas sus galas, sin temor de que la mano del hombre la mutilase, creyendo embellecerla.<br>Las plantas trepadoras subían encaramándose por los añosos troncos de los árboles; las sombrías calles de álamos, cuyas copas se tocaban y se confundían entre sí, se habían cubierto de céspedes; los cardos silvestres y las ortigas brotaban en medio de los enarenados caminos, y en los trozos de fábrica próximos a desplomarse, el jaramago, flotando al viento como el penacho de una cimera, y las campanillas blancas y azules, balanceándose como en un columpio sobre sus largos y flexibles tallos, pregonaban la victoria de la destrucción y la ruina.<br>Era de noche; una noche de verano, templada, llena de perfumes y de rumores apacibles, y con una luna blanca y serena en mitad de un cielo azul, luminoso.<br>Manrique, presa su imaginación de un vértigo de poesía, después de atravesar el puente, desde donde contempló un momento la negra silueta de la ciudad que se destacaba sobre el fondo de algunas nubes blanquecinas y ligeras arrolladas en el horizonte, se internó en las desiertas ruinas de los Templarios.<br>La medianoche tocaba a su punto. La luna, que se había ido remontando lentamente, estaba ya en lo más alto del cielo cuando, al entrar en una oscura alameda que conducía desde el derruido claustro a la margen del Duero, Manrique exhaló un grito leve, ahogado, mezcla extraña de sorpresa, de temor y de júbilo.<br>En el fondo de la sombría alameda había visto agitarse una cosa blanca que flotó un momento y desapareció en la oscuridad. La orla del traje de una mujer, de una mujer que había cruzado el sendero y se ocultaba entre el follaje, en el mismo instante en que el loco soñador de quimeras e imposibles penetraba en los jardines.<br>-¡Una mujer desconocida!... ¡En este sitio!... ¡A estas horas! Ésa, ésa es la mujer que yo busco -exclamó Manrique; y se lanzó en su seguimiento, rápido como una saeta.]]></description><pubDate>Sat, 23 Apr 2005 23:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>El rayo de luna (I)</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/041902-el-rayo-de-luna-i-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/041902-el-rayo-de-luna-i-.php</guid><description><![CDATA[[...] Los que quisieran encontrarle no lo debían buscar en el anchuroso patio de su castillo, donde los palafreneros domaban los potros, los pajes enseñaban a volar a los halcones y los soldados se entretenían los días de reposo en afilar el hierro de su lanza contra una piedra.<br>     -¿Dónde está Manrique? ¿Dónde está vuestro señor? -preguntaba algunas veces su madre.<br>     -No sabemos -respondían sus servidores-; acaso estará en el claustro del monasterio de la Peña, sentado al borde de una tumba, prestando oído a ver si sorprende alguna palabra de la conversación de los muertos; o en el puente, mirando correr una tras otra las olas del río por debajo de sus arcos; o acurrucado en la quiebra de una roca y entretenido en contar las estrellas del cielo, en seguir una nube con la vista o contemplar los fuegos fatuos que cruzan como exhalaciones sobre el haz de las lagunas. En cualquier parte estará, menos en donde esté todo el mundo.<br>     En efecto, Manrique amaba la soledad, y la amaba de tal modo que algunas veces hubiera deseado no tener sombra, porque su sombra no le siguiese a todas partes.<br>Amaba la soledad porque en su seno, dando rienda suelta a la imaginación, forjaba un mundo fantástico, habitado por extrañas creaciones, hijas de sus delirios y sus ensueños de poeta, porque Manrique era poeta; tanto, que nunca le habían satisfecho las formas en que pudiera encerrar sus pensamientos y nunca los había encerrado al escribirlos.<br>     Creía que entre las rojas ascuas del hogar habitaban espíritus de fuego de mil colores, que corrían como insectos de oro a lo largo de los troncos encendidos, o danzaban en una luminosa ronda de chispas en la cúspide de las llamas, y se pasaba las horas muertas sentado en un escabel, junto a la alta chimenea gótica, inmóvil y con los ojos fijos en la lumbre.<br>     Creía que en el fondo de las ondas del río, entre los musgos de la fuente y sobre los vapores del lago vivían unas mujeres misteriosas, hadas, sílfides u ondinas, que exhalaban lamentos y suspiros o cantaban y se reían en el monótono rumor del agua, rumor que oía en silencio, intentando traducirlo.<br>     En las nubes, en el aire, en el fondo de los bosques, en la grietas de las peñas imaginaba percibir formas o escuchar sonidos misteriosos, formas de seres sobrenaturales, palabras ininteligibles que no podía compreder.<br>     ¡Amar! Había nacido para soñar el amor, no para sentirlo. [...]<br>     Algunas veces llegaba su delirio hasta el punto de quedarse una noche entera mirando a la luna, que flotaba en el cielo entre un vapor de plata, o a las estrellas, que temblaban a lo lejos como los cambiantes de las piedras preciosas. En aquellas largas noches de poético insomnio exclamaba:<br>     -Si es verdad [...] que es posible que esos puntos de luz sean mundos; si es verdad que en ese globo de nácar que rueda sobre las nubes habitan gentes, ¡qué mujeres tan hermosas serán las mujeres de esas regiones luminosas! Y yo no podré verlas, y yo no podré amarlas... ¿Cómo será su hermosura?... ¿Cómo será su amor?...<br>     Manrique no estaba aún lo bastante loco para que le siguiesen los muchachos, pero sí lo suficiente para hablar y gesticular, que es por donde se empieza.]]></description><pubDate>Tue, 19 Apr 2005 19:57:00 +0000</pubDate></item><item><title>Schopenhauer</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/041201-schopenhauer.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/041201-schopenhauer.php</guid><description><![CDATA[Yo soy un ente cognoscente. Como tal, la realidad, mi realidad, no puede concebirse sin mi existencia. Tú no eres más que mera representación en mi mundo interno. Sin mi, tú no tienes razón de ser porque yo no te percibo. Como ser cognoscente, para que la realidad sea tal, he de estar yo presente, porque no hay realidad absoluta, tan sólo está mi percepción, que es única. Tú por ser objeto, te encuentras subordinado al sujeto, que soy yo. ¿Por qué he de pensar que tú también eres un ente cognoscente? Cómo puedo discernir un mundo lejos de mi existencia si es el único al que se me está permitido acceder? Luego considero que todo lo que percibo forma parte de mi y está indisolublemente ligado a mi existencia. Según esto si dejo de existir llegará la nada, pero ¿cómo puede pasarse del todo a la nada? Podría pensarse que hay un todo infinito en el tiempo y yo estoy contenido en él. Mi desaparición anula este todo, así que yo debo existir infinitamente en el tiempo. La otra opción sería que hay un vacío infinito en el tiempo y nada, tampoco yo, existe. Entonces todo lo que creo percibir, incluso mi propia existencia... ¿qué es?]]></description><pubDate>Tue, 12 Apr 2005 18:45:00 +0000</pubDate></item><item><title>Evidencias</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/022701-evidencias.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/022701-evidencias.php</guid><description><![CDATA[Existe un principio de generalidad que afirma que lo que dicta la mayoría tiende a ser lo verdadero, lo correcto y vete tú a saber qué más se atreve a decir. Nunca me he declarado afín a tal principio y podría resultar extraño que después de todo este tiempo hubiera decidido cambiar de idea. Pues bien, no, no lo he hecho porque siempre he pensado que, en un momento dado, cualquier atajo de ignorantes podría ser la mayoría. Lo que sí he creído es que cuando algo parece indicar que estamos equivocados hay que comenzar a cuestionarse lo de creer que se está en posesión de la verdad, pero especialmente, cuando todo parece mostrarnos que, en efecto, no estamos en lo cierto, algo grave ocurre. Y cuando algo grave ocurre hay que intentar solucionarlo. ¿Cómo? Cambiando nuestro modo de actuar. Al hacerlo, ni me alejo ni me acerco a lo que se espera o se desea de mí, tan sólo me inclino ante lo que mis ojos han visto por evidente. Lo confieso, sí: estuve equivocado. He estado equvicado, supongo que ahora mismo estoy equivocado y mañana, con casi total seguridad, volveré a equivocarme de nuevo. Por fortuna, alguien o algo ha estado ahí tantas veces para recordármelo y mostrarme cómo rectificar que sin su ayuda ahora mismo me encontraría sumido en un profundo error. Lo más grandioso de equivocarse es, sin duda, poder rectificar a tiempo. Unas pocas veces se consigue... y muchas otras no, pero con esfuerzo siempre puede aprenderse algo de valor.]]></description><pubDate>Mon, 28 Mar 2005 19:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>Claridad de palabras</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/031601-claridad-de-palabras.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/031601-claridad-de-palabras.php</guid><description><![CDATA[Hoy he asistido a mi primera clase de física impartida en valenciano. Joan Antoni Miralles era el profesor. Resulta que el señor Palacios, quien me corresponde por pertenecer al grupo de castellano, le hizo una faena al profesor del grupo de valenciano pidiéndole que cuando se ausentara impartiera la clase para todos... en castellano, por supuesto, en lugar de hablarlo con el profesor de otra asignatura cualquiera para hacer un cambio de clase. Esto fue ayer. Hoy tampoco podía venir el señor Palacios y hemos optado por acudir de nuevo a la otra clase. Al vernos, Joan Antoni Miralles se ha vuelto a ofrecer a dar la clase en castellano, aun cuando ya no había tal acuerdo entre docentes. En ese momento me he sentido algo violento. ¿Quiénes éramos nosotros para hacer que en el grupo de valenciano se hablara en castellano? Después de todo, nosotros no debíamos haber estado allí. Hemos pedido al profesor que impartiera la clase en valenciano, como debía ser. A pesar de los contratiempos del idioma, hoy he comprendido que hay personas capaces de hacerse entender de maravilla en una lengua ajena, y personas a las que no se les puede entender, por muy correctamente que dominen el castellano. Mañana... volveré al grupo de valenciano.]]></description><pubDate>Mon, 28 Mar 2005 19:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ba&#xFA;l cerrado</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/031301-baul-cerrado.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/031301-baul-cerrado.php</guid><description><![CDATA[Mi madre siempre se reafirma en decir que tengo la facilidad de aparentar que nada me afecta. Puede que no esté del todo equivocada, después de todo, mis años me ha llevado perfeccionar la técnica. Y sin embargo no son pocas las ocasiones en las que todo lo que hay en mi interior aflora a la superficie (bueno, quizás decir "todo" sea un tanto exagerado). Son momentos en los que la gente puede verme como persona y no como ente. Al margen queda la parafernalia y lo artificial, de lo que tampoco me hallo exento. Como en casi todo ser viviente, existe el continente y el contenido. Y existen contenidos más accesibles que otros en función de quién los guarde. Mi madre dice que no es bueno guardarlo todo... Puede llegar el día en que no quepa más en la caja y se rompa. De todos modos, sigue siendo más lo que llevo dentro que lo que ha salido fuera.]]></description><pubDate>Mon, 28 Mar 2005 19:08:00 +0000</pubDate></item><item><title>Complejidad aparente</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/031501-complejidad-aparente.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/031501-complejidad-aparente.php</guid><description><![CDATA[¿En qué modo se pueden llevar a cabo más de 80 valoraciones de ácido acético con sosa empleando fenolftaleína como indicador sin que la lucidez se vea seriamente afectada? A quien lea esto le puede parecer que hablo de una forma bastante extraña. Es curioso el concepto tan simple que puede esconderse tras una apariencia rebuscada. La fenolftaleína no es más que un liquidito transparente que se añade al ácido para saber cuándo tenemos que dejar de añadirle sosa con el fin de neutralizarlo. Líquido transparente: añade más NaOH. Líquido rosa: deja de añadir. En ocasiones las cosas más simples pueden resultar mucho más útiles que las complejas. Después de todo el mérito no se encuentra en hacer que algo parezca complejo, sino en que algo complejo pueda parecer sencillo. Es el punto donde reside el centro de la enseñanza. Alguien podría pensar que todo esto de las valoraciones de acético me ha nublado la vista. Nada más lejos de la realidad, me ha ayudado a ver las cosas un poco más claras.]]></description><pubDate>Mon, 28 Mar 2005 19:08:00 +0000</pubDate></item><item><title>A prop&#xF3;sito de mi reflexi&#xF3;n anterior...</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/030401-a-proposito-de-mi-reflexion-anterior-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/030401-a-proposito-de-mi-reflexion-anterior-.php</guid><description><![CDATA[Quizás ayer, haciéndome el tremendista, se me escapó un poco el asunto de las manos. La cuestión no era tanto avistar mi propia muerte como analizar la reacción de las personas que me rodean. Tan sólo intentaba entrever que se puede desaparecer del panorama de muy diversos modos. Y lo más hermoso, aunque triste, es superar la ausencia del que se quitó de en medio lo más pronto posible. Esto es, lo que yo he ofrecido aporta recuerdos, pero ningún tren se va a parar ya por mi porque la vida sigue y toda ausencia puede suplirse con algo. El dolor en el alma que provoca esto debe superarse cuanto antes, porque no conduce a nada bueno y tan sólo está alimentado por la egolatría y el narcisismo que todos tenemos en lo más profundo de nuestro ser. Es esa egolatría que nos impulsa a comer cada día por sustentar la que creemos valiosa existencia. Ese narcisismo que nos empuja a hablar por sentirnos escuchados más que por escucharnos a nosotros mismos. Y cuando se cree que se ha superado en un ámbito, siempre vuelve a reaparecer en otro. Tan sólo la muerte nos confiere la humildad de sentirnos todos plenamente bajo el mismo rasero.]]></description><pubDate>Mon, 28 Mar 2005 19:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cuesti&#xF3;n de magnitudes</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/030801-cuestion-de-magnitudes.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/030801-cuestion-de-magnitudes.php</guid><description><![CDATA[¿Qué suponen cientos de kilómetros de distancia si para perder el contacto con unos pocos milímetros es suficiente? ¿Qué importancia tienen unos años si una décima de segundo puede ser la diferencia entre la vida y la muerte? Un instante y todo se precipita al vacío. Un suspiro que hiela el alma y ahí está el comienzo del fin; el fin de la vida. Y si, al fin y al cabo la diferencia entre la vida y la muerte puede encontrarse a unos escasos milímetros o a unas fugaces fracciones de segundo, ¿por qué sólo tememos las distancias astronómicas? A mi parecer, una micra es, con holgura, más temible que un año luz, porque al menos el año luz no alimenta las fútiles esperanzas del corazón humano.]]></description><pubDate>Mon, 28 Mar 2005 19:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>La muerte nos conduce... a la luz?</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/030301-la-muerte-nos-conduce-a-la-luz-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/030301-la-muerte-nos-conduce-a-la-luz-.php</guid><description><![CDATA[Puede que mucha gente se escandalice o se extrañe al escuchar lo que estoy a punto de decir. En numerosas ocasiones, cuando me he parado a reflexionar sobre el sentido de mi vida, he tratado de imaginar qué ocurriría si, de un soplo, mi vida se apagara. Imaginar mi cadáver, cuya vida había sido sesgada por una inusual causa (¿de qué otro modo se puede morir a mi edad?) podía ayudarme a ponerme en situación. Con los ojos cerrados era capaz de reconocer a todas las personas que me rodean y tratar de imaginar cuál sería su reacción al recibir la noticia. Unos llorarían desconsolados, otros lo lamentarían profundamente y otros, simplemente emitirían un "qué lastima de muchacho". Las personas que más momentos compartieron conmigo recordarían el pasado y se vendrían abajo. Puede que alguien apenas me añorase o mi muerte le provocara lástima... o compasión. No quiero la compasión, porque la vida no necesariamente ha de ser mucho mejor que la muerte. La muerte nos despega de las banalidades del vivir. En numerosas ocasiones me lo he planteado, y he aceptado vivir más por acompañar a los demás que por sentirme acompañado. Presuntuoso, ¿verdad?]]></description><pubDate>Mon, 28 Mar 2005 19:06:00 +0000</pubDate></item><item><title>De nuevo la muerte...</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/032402-de-nuevo-la-muerte-.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/032402-de-nuevo-la-muerte-.php</guid><description><![CDATA[He estado pensando (extraño, ¿verdad?) sobre la muerte, de nuevo. No se por qué, siempre que abordo este tema reflexiono más por las personas que rodean al difunto en cuestión que por el mismo. Supongo que todo esto llega por la creencia de que la muerte es el fin definitivo y no hay vuelta de hoja ni alternativa. Asistiendo al fin del individuo, ¿qué mas se puede decir de él? Y los que se comen la cabeza son los que quedan a este lado de la línea. Bien, pues la reflexión en sí gira de nuevo en torno a todos nosotros, los vivos. ¿Cuál es el mérito de que una muerte sea llorada? Después de todo, casi cualquiera haría saltar alguna que otra lágrima si muriera. Lo cierto es que hay que trabajárselo muy bien para conseguir justamente lo contrario. Así pues, el valor de una vida no es lo que ésta pueda ofrecer al que la ha vivido: el pobre iluso cree que de algo van a servir unas pocas experiencias recogidas en algunos breves años dentro de la inmensidad del tiempo universal. En conclusión, no tienen importancia las experiencias. Tampoco lo tienen las lágrimas de unas pocas personas. Lo que sí tiene importancia es algo que perdure, algo capaz de sobrevivir al menos a algunas generaciones. Algo que marque. ¿Quién puede hacerse con tal proeza? Unos pocos, no más. El resto... mera conjetura.]]></description><pubDate>Mon, 28 Mar 2005 19:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>Confesiones sobre Dios</title><link>https://mar_en_calma.blogia.com/2005/032801-confesiones-sobre-dios.php</link><guid isPermaLink="true">https://mar_en_calma.blogia.com/2005/032801-confesiones-sobre-dios.php</guid><description><![CDATA[Señor, ¿por qué tu nombre se ha convertido en moneda de cambio? Todo el negocio montado en tu nombre, ¿forma parte de tu Obra? Ya no sé si tu imperio está basado en el engaño o en la ignorancia... Todo me lleva a pensar que hay algo de ambos. Tantas personas te niegan y, sin embargo, tienen lo grandioso de tu legado. Ellos no matan por motivos de semántica, porque el significado de tu nombre no es algo absoluto. No se basan en lo que la tradición ha dictado durante milenios para despreciar o discriminar a otras personas. Porque son los únicos que tienen criterio para olvidar sentencias obsoletas. No emplean su tiempo en recitar unos versos de memoria, no necesitan saber la dirección en la que se encuentra la Meca, ni divagan sobre conjeturas, y a pesar de todo, hacen el bien. Porque justificándose en tu persona se han cometido las mayores atrocidades. Aún hoy día puedo comprobarlo a cada momento. ¿Por qué creer en ti llena a la gente de prejuicios y envenena los corazones?<br>Dice la leyenda que la manzana que condenó a Adán y a Eva a vivir fuera del edén contenía la ciencia y el pensamiento crítico. A mi juicio, lejos de condenarnos nos está ayudando a protegernos de nosotros mismos.]]></description><pubDate>Mon, 28 Mar 2005 19:04:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
